Pensamiento del día. #7
Sí, retomemos de nuevo” dijimos. Mi esposo y yo mencionamos que deberíamos participar de nuevo en un curso llamado Matrimonio Dinámico, diseñado para mejorar los matrimonio sin importar la etapa en la que se encuentre. Lo tomamos como participantes en 2004 y luego nos certificamos como facilitadores del curso unos 10 años después. Entonces, ¿por qué decidimos volver a participar casi dos décadas después? La respuesta es sencilla; es bueno recordar cosas que quizás hayas olvidado, mejorar lo que va bien, aprender cosas nuevas, crear espacio para conversaciones más profundas y más.
Recientemente hablé con una amiga y le dije que después de 32 años de matrimonio siento que entramos en un punto óptimo, nos gustamos mucho y nos disfrutamos el uno al otro. Estoy disfrutando ese lugar pero entiendo que tiene el potencial de volverme complaciente.
No llegamos a un punto óptimo en nuestro matrimonio por inercia, fue necesario un trabajo duro e intencional. Se necesitará el mismo trabajo duro e intencional para mantenerse en el punto óptimo.
Me di cuenta de que en tantas cosas de la vida puedo sentirme cómoda. Finalmente alcanzo la meta deseada y dejo de hacer el trabajo para mantenerlo sano y en crecimiento. No es de extrañar que me tomen por sorpresa cuando ya no me va bien en determinadas áreas. Eso pasa cuando he dejado de prestarle atención o de trabajar duro en esas áreas.
Agradezco momentos que me recuerden no descuidar las cosas que son importantes para mí para que puedan continuar disfrutando de esas bendiciones en mi vida de maneras que me llenen de alegría.
"La pereza hace caer en profundo sueño, y el alma negligente padecerá hambre". Proverbios 19:15